Ciudad Universitaria, Ciudad de México.- Hoy en día, cuando la información parece fluir sin fronteras y los algoritmos sustituyen las búsquedas humanas, las bibliotecas deben ser espacios innovadores y, al mismo tiempo, de resistencia contra la digitalización que a veces nos deshumaniza, aseveró la secretaria de Desarrollo Institucional de la Universidad Nacional, Tamara Martínez Ruíz.
En 2026, al conmemorarse 475 años de la presencia de la Universidad en nuestro territorio, su rol se amplifica porque dichos recintos son sitios seguros que construyen comunidad, igualdad y saberes compartidos, enfatizó.
Resisten la fragmentación digital a partir de encuentros humanos transformadores, puntualizó al presidir la ceremonia conmemorativa por los 70 años de la Biblioteca Central (BC).
La historia de esta instancia está ligada indisolublemente a la de su edificio y mural titulado “Representación histórica de la cultura”, con el que cada uno de sus mosaicos logró mostrar la síntesis perfecta y perdurable de nuestra identidad cultural, aseguró.
“Al ser declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2007, junto al Campus central, nuestra Biblioteca trascendió a lo material, se convirtió en el rostro global de la UNAM, el más fotografiado, el más reconocido”, resaltó.
En su oportunidad, la directora general de Bibliotecas y Servicios Digitales de Información, Elsa Margarita Ramírez Leyva, dio a conocer que actualmente, con motivo de este aniversario, la BC se sigue transformando con miras a futuro.
Por ello, consideramos cambios importantes y duraderos. Por ejemplo, se instaló un piso ecológico que no sea ruidoso; estantería resistente para evitar dañar el material bibliográfico.
Habrá mesas y sillas ergonómicas; espacios del futuro como aulas makerspace (sitios educativos y colaborativos con tecnología avanzada), detalló en el acto en el que estuvo acompañada por la subdirectora de Servicios Bibliotecarios y de la Biblioteca Central, Verónica Soria Ramírez.
Resguarda tesoros
La más reciente cifra de su acervo es de 656 mil libros; 338 mil fascículos de revistas; y 542 mil tesis. Además de una colección del Fondo Antiguo que resguarda documentos manuscritos e impresos, así como ediciones facsimilares cuyas fechas de publicación comprenden de 1491 a 1800.
Las Siete Partidas, de Alfonso El Sabio, del siglo XV -un incunable ejemplar que se fraguó en las imprentas de Gutenberg-, es el tomo más antiguo con el que cuenta la Biblioteca Central.
La jornada de conmemoración contó con la presentación de la Tuna de la Facultad de Contaduría y Administración, encabezada por su director Salvador Domínguez Estrada.



