
En el primer cuadro de la ciudad, hay 39 calandrias con caballos, tienen herrajes de plástico para evitar resbalarse en el pavimento y ahora que empieza la temporada de calor los calandrieros, aseguraron que si la temperatura supera los 32 grados deben, parar para evitar afectaciones a los animales.
“Cuando la temperatura está muy alta si no nos dejan trabajar, estamos totalmente parados hasta que el clima baja, a los 32 grados ya no nos dejan trabajar”.
“Aquí tenemos una cubeta debajo de la calandria y cada cierto tiempo le estamos dando agua.
Los caballos sólo trabajan cada tercer día.
“Un caballo el que traigo hoy se llama Galilea y mañana viene Pantera, son reglas que tenemos para que ellos también tengan su descanso”.
Alejandra Gómez