𝐏𝐨𝐫 𝐆𝐮𝐬𝐭𝐚𝐯𝐨 𝐌𝐚𝐠𝐚ñ𝐚
Tlaquepaque, Jalisco.- Negligencia, idiferencia, burocracia y flojera de algunos servidores públicos del estado y municipio, ocasionan que miles de ciudadanos que pasan y viven a los costados de la central camionera disque nueva, solo el nombre, tengan que respirar fragancias asquerosas. Y es una fuga de aguas negras que cumple meses sin ser atendída por miles de pretextos, ocasionan que a espaldas de la central por la carretera libre este un río de aguas negras y alcantarillas abiertas.
En menos de un mes Jalisco será sede del mundial de futbol y la posible imagen que verán quienes lleguen en camión será la de una ciudad sucia, descuidada y sin interés de sus gobernantes.

