
𝐏𝐨𝐫 𝐒𝐚𝐦𝐚𝐧𝐭𝐡𝐚 𝐅𝐨𝐧𝐬𝐞𝐜𝐚
Bruselas, Bélgica.- La Unión Europea descartó ampliar su misión naval hacia el Estrecho de Ormuz, pese a la presión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en medio de la creciente tensión en Medio Oriente.
La jefa de política exterior del bloque, Kaja Kallas, informó que los países miembros analizaron la situación, pero no están dispuestos a involucrarse directamente en el conflicto, al considerar que “no es una guerra de Europa”.
Actualmente, la Unión Europea mantiene la operación naval “Aspides” en el Mar Rojo, creada en 2024 para proteger embarcaciones de ataques, principalmente de grupos armados en la región. Sin embargo, por ahora solo se contempla reforzar esta misión con más recursos, no ampliar su alcance.
El Estrecho de Ormuz es una ruta estratégica, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural del mundo, por lo que cualquier afectación impacta directamente en la economía global.
Autoridades europeas advirtieron que la creciente inseguridad en la zona ya está elevando costos, debido a que aseguradoras y tripulaciones consideran el tránsito como de alto riesgo, lo que podría limitar el flujo de mercancías.
La Unión Europea reiteró que su prioridad es la desescalada del conflicto y garantizar la libertad de navegación, mientras aumenta la preocupación internacional por el impacto en los mercados energéticos.
