
𝐏𝐨𝐫 𝐌𝐚𝐫𝐢𝐚𝐧𝐚 𝐐𝐮𝐢𝐫𝐚𝐫𝐭𝐞
La Fiscalía General de la República ya investiga el caso del cocodrilo decapitado en el Estero El Salado de Puerto Vallarta. De comprobarse la responsabilidad de alguna persona, podría enfrentar una sanción económica de entre 300 y 3 mil días de salario mínimo o incluso hasta seis años de prisión, por tratarse de una especie protegida por la ley.
Explicó Helios Hernández Hurtado, director del Parque Estatal Estero El Salado.
La especie está protegida por la Ley General de Vida Silvestre, la Ley del Equilibrio Ecológico y la Norma Oficial Mexicana 059, que cataloga al cocodrilo como especie en riesgo.
La zona donde fue hallado muerto el cocodrilo de dos metros y medio en el Estero El Salado ya tenía una malla perimetral. Sin embargo, los responsables ingresaron tras romperla, y accedieron ilegalmente al manglar, lo que representa una violación directa al área natural protegida.
Helios Hernández, titular del parque, confirmó que sí hay seguridad, pero ahora se refuerzan los rondines con autoridades locales.
Aclaró que, aunque el personal del parque es reducido, ya colaboran con otras dependencias de Puerto Vallarta para patrullajes conjuntos y reforzar la protección de flora y fauna.
Los cocodrilos son depredadores tope en ecosistemas como los manglares. Por ello, perder un ejemplar rompe la cadena trófica y afecta la biodiversidad general del entorno, explicó el director del Estero El Salado, Helios Hernández Hurtado.
Actualmente en la Bahía de Banderas hay alrededor de 300 cocodrilos, de los cuales 45 son adultos. En el Estero El Salado se contabilizan 60 ejemplares de diferentes edades, lo que los hace aún más vulnerables.
